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El Viático y el Ministro Extraordinario De La Sagrada Comunión

Diego Pérez / Diócesis Nezahualcóyotl

La comunión recibida como viático ha de ser considerada como un signo especial de participación en el misterio celebrado en el sacrificio de la misa, esto es, en la muerte del Señor y su tránsito al Padre. Con el viático el cristiano al dejar ésta vida, fortalecido con el Cuerpo de Cristo recibe la prenda de su resurrección (Eucharisticum Mysterium 39).

Y en esos momentos en que un bautizado se encuentra en peligro de muerte es cuando se hace necesario saber socorrer al hermano con la Sagrada Eucaristía, el Código de Derecho canónico nos menciona:

921.- §1 Se debe administrar el Viático a los fieles que, por cualquier motivo se hallen en peligro de muerte.
§ 2 Aunque hubieran recibido la Sagrada Comunión el mismo día es muy aconsejable que vuelvan a comulgar quienes lleguen a encontrarse en peligro de muerte.
§3 Mientras dure el peligro de muerte, es aconsejable administrar la comunión varias veces, en días distintos.
922.- No debe retrasarse demasiado el Viático a los enfermos; quienes ejercen la cura de almas han de vigilar diligentemente para que los enfermos lo reciban cuando tienen aún pleno uso de sus facultades.

Es por ello de vital importancia que los Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión se encuentren suficientemente preparados para que, en ejercicio extraordinario de las funciones que le son propias, pueda socorrer a un hermano que se encuentra en peligro de muerte y actuar de manera rápida y durante el tiempo que sea necesario y con las formas litúrgicas correctas.

Poco conocido y difundido entre los fieles, párrocos y Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión es el “Ritual de la Sagrada Comunión y del Culto Eucarístico fuera de la misa”, y éste debiera ser la herramienta principal de trabajo de tales ministros instituidos para la labor de la visita a los enfermos y de la distribución de la Sagrada Comunión ya que después de un revisión a varios manuales comúnmente utilizados para éstos fines nos encontramos con la situación de que contienen solamente el “Rito ordinario de la comunión a los enfermos” o una rara mezcla de viático, sin embargo litúrgicamente hablando lo correcto es utilizar el Ritual el cual nos propone correctamente una diferenciación entre el “Rito para distribuir la Sagrada Comunión fuera de la misa” en sus formas de: celebración comunitaria y breve, el “Rito de la Comunión a los enfermos” en sus formas ordinaria y breve y el “Rito del Viático” además de los lineamientos litúrgicos para la “Exposición de la Sagrada Eucaristía” que en ocasiones realizan los Ministros Extraordinarios en las comúnmente llamadas “Horas Santas”.

El saber diferenciar entre “Viático” y “Comunión fuera de la misa” se hace importante para quienes desempeñan tales servicios ya que no es lo mismo litúrgicamente hablando:

1.- Socorrer a un hermano que por alguna enfermedad no puede acudir a misa sin encontrarse en peligro de muerte a quien se debe distribuir la Comunión bajo el “Rito ordinario de la Comunión a los enfermos” y más aún

2.- Si se está visitando un hospital y se dará la Comunión a varios enfermos es necesario saber utilizar la forma breve de éste mismo,

3.- Socorrer a un enfermo terminal al cual visitamos semanalmente y su condición empeora y durante el peligro de muerte debemos distribuir la comunión con el “Rito de la comunión a los enfermos en forma de viático”.

4.- Llevar la comunión a un lugar donde no se tiene la celebración de la Misa de suerte que los fieles puedan alimentarse también con la Palabra de Dios y en éste caso se utilizaría el “Rito para distribuir la Sagrada Comunión fuera de la misa.

5.- Y si en el caso anterior estuviéramos tan solo con uno o dos comulgantes lo haríamos en forma breve.

Es importante recordar que los ritos que ha dispuesto la iglesia a su servicio no son un mero formalismo sino que nutren, vivifican y hacen plena la participación de quienes en diversas circunstancias acercamos a la Mesa del Señor por medio de éste ritual y siempre valorar el Viático como último sacramento del cristiano y no considerarlo erróneamente como algo litúrgicamente en desuso, ya que esto es un grave error (CEC 1524 y 1525).

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