Calle 4° Av. Col. Evolución, C.P. 57700, Cd. Nezahualcóyotl, Estado de México. codipacsneza@gmail.com Tel. 57-97-61-32

La Trinidad y la Encarnación

Por Pbro. Roberto Delgado

Primer Concilio de Nicea, 325 (I Ecuménico, contra los arrianos)

Del año 366 al 384, durante el Papado de San Dámaso I, se llevó a cabo el Concilio Romano del año 382, en donde se trató el tema “sobre la Trinidad y la Encarnación” (después de este Concilio los Obispos católicos que se reunieron en la Ciudad de Roma, añadieron, por inspiración del Espíritu Santo) y porque después cundió el error de atreverse algunos a decir que el Espíritu Santo fue hecho por medio del Hijo:

  • Anatematizamos a aquellos que no proclaman con toda libertad que el Espíritu Santo es de una sola potestad y sustancia con el Padre y el Hijo
  • Anatematizamos también a los que siguen el error de Sabelio, diciendo que el Padre es el mismo que el Hijo
  • Anatematizamos también a Arrio y a Eunomio que con igual impiedad, aunque con lenguaje distinto, afirman que el Hijo y el Espíritu Santo son criaturas
  • Anatematizamos a loa macedonianos que, viniendo de la estirpe de Arrio, no mudaron la perfidia, sino el nombre
  • Anatematizamos a Fotino, que renovando la herejía de Ebión, confiesa a nuestro Señor Jesucristo, sólo nacido de María
  • Anatematizamos a aquellos que afirman dos Hijos, uno antes de los siglos y otro después de asumir de la Virgen la carne
  • Anatematizamos a aquellos que dicen que el Verbo de Dios estuvo en la carne humana en lugar del alma racional e inteligente del hombre, como quiera que el mismo Hijo y Verbo de Dios no estuvo en su cuerpo en lugar del alma racional e inteligente, sino que tomó y salvó nuestra alma (esto es, la racional e inteligente), pero sin pecado
  • Anatematizamos a aquellos que pretenden que el Verbo Hijo de Dios es extensión o colección y separado del Padre, insustantivo y que ha de tener fin
  • También a aquellos que han andado de iglesia en iglesia, los tenemos por ajenos a nuestra comunión hasta tanto no hubieren vuelto a aquellas ciudades en que primero fueron constituidos. Y si al emigrar uno, otro ha sido ordenado en lugar del viviente, el que abandonó su ciudad vaque de la dignidad episcopal hasta que su sucesor descanse en el Señor
  • Si alguno no dijere que el Padre es siempre, que el Hijo es siempre y que el Espíritu Santo es siempre, es hereje
  • Si alguno no dijere que el Hijo ha nacido del Padre, esto es, de la sustancia divina del mismo, es hereje
  • Si alguno no dijere verdadero Dios al Hijo de Dios, como verdadero Dios a su Padre y que todo lo puede y que todo lo sabe y que es igual al Padre, es hereje
  • Si alguno dijere que constituido en la carne cuando estaba en la tierra, no estaba en los cielos con el Padre, es hereje
  • Si alguno dijere que, en la Pasión, Dios sentía el dolor de cruz y no lo sentía la carne junto con el alma, de que se había vestido Cristo Hijo de Dios, la forma de siervo que para sí había tomado, como dice la escritura Fil 2, 7; no siente rectamente
  • Si alguno no dijere que Cristo está sentado con su carne a la diestra del Padre, en la cual ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos, es hereje
  • Si alguno no dijere que el Espíritu Santo, como el Hijo, es verdadera y propiamente del Padre, de la divina sustancia y verdadero Dios, es hereje
  • Si alguno no dijere que el Espíritu Santo lo puede todo y todo lo sabe y está en todas partes, como el Hijo y el Padre, es hereje
  • Si alguno dijere que el Espíritu es criatura o que fue hecho por el Hijo, es hereje
  • Si alguno no dijere que el Padre por medio del Hijo y de su Espíritu Santo lo hizo todo, esto es, lo visible y lo invisible, es hereje
  • Si alguno no dijere que el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo tienen una sola divinidad, potestad, majestad y potencia, una sola gloria y dominación, un solo reino y una sola voluntad y verdad, es hereje
  • Si alguno no dijere ser tres personas verdaderas: la del Padre, la del Hijo y la del Espíritu Santo, iguales, siempre vivientes, que todo lo contienen, lo visible y lo invisible, que todo lo pueden, que todo lo juzgan, que todo lo vivifican, que todo lo hacen, que todo lo salvan, es hereje
  • Si alguno no dijere que el Espíritu Santo ha de ser adorado por todas las criaturas, como el Padre y el Hijo, es hereje
  • Si alguno sintiere bien del Padre y del Hijo, pero no se hubiere rectamente acerca del Espíritu Santo, es hereje, porque todos los herejes, sintiendo mal del Hijo de Dios y del Espíritu Santo, se hallan en la perfidia de los judíos y de los paganos
  • Si alguno, al llamar Dios al Padre de Cristo, Dios al Hijo de Aquél, y Dios al Espíritu Santo, distingue y los llama dioses, y de esta forma les da el nombre de Dios, y no por razón de una sola divinidad y potencia, cual creemos y sabemos ser la del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo; y prescindiendo del Hijo o del Espíritu Santo, piense así que al Padre solo se le llama Dios o así cree en un solo Dios, es hereje en todo, más aún, judío, porque el nombre de dioses fue puesto y dado por Dios a los ángeles y a todos los santos, pero del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, por razón de la sola e igual divinidad no se nos muestra ni promulga para que creamos el nombre de dioses, sino el de Dios. Porque en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo solamente somos bautizados y no en el nombre de los arcángeles o de los ángeles, como los herejes o los judíos o también los dementes paganos

Ésta es, pues, la salvación de los cristianos: que creyendo en la Trinidad, es decir, en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo, y bautizados en ella, creemos sin duda alguna que la misma posee una sola verdadera divinidad y potencia, majestad y sustancia.

Vocabulario: Anatema sit = sea muerto

Herejía. En el primer concilio de Nicea, se define como herética una doctrina divergente de la enseñanza oficial de la Iglesia y de sus dogmas consagrados por su autoridad (obispo, concilio) en la base a las Escrituras y la Tradición.

Escribe tu comentario

comentarios

Facebook