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Soy bautizado, soy sacerdote Parte IV “El Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión”.

Por: Diego Pérez / Comunicador Parroquial

Al haber estudiado un poco en los artículos anteriores la naturaleza, el fundamento y el origen de la colaboración de los laicos en el Sagrado Ministerio de los Sacerdotes es de vital importancia conocer las funciones a las cuales están llamados a participar los laicos ya sea por un ministerio instituido o por un ministerio reconocido (cfr. Orientaciones ML. Cap. IX, D, III, b.2)
El servicio y funciones que hoy son materia de estudio debe siempre nombrarse con los términos correctos y en sentido estricto éste es: “Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión”, pero no «ministro especial de la sagrada Comunión», ni «ministro extraordinario de la Eucaristía», ni «ministro especial de la Eucaristía» ni «ministro de Eucaristía»; con estos nombres es ampliado indebida e impropiamente su significado, ya que ni en situaciones extraordinarias una persona que no ha recibido el Orden Sacerdotal puede consagrar (Redemptionis Sacramentum, 146, 156).
El Papa Pablo VI nos habla de que el Acólito Instituido puede dentro de las funciones que le son propias Distribuir de manera extraordinaria en los siguientes casos:
• Cuando faltan los Ministros Ordenados (Diácono, Presbítero y Obispo) o
• Que los anteriores estén imposibilitados por enfermedad, edad avanzada o ministerio pastoral o
• Cuando el número de fieles que se acerca a la Sagrada Mesa es tan elevado que se alargaría demasiado la Misa.
Cabe señalar que una asistencia del pueblo de Dios a la Santa Misa que alargue sólo unos instantes su duración, no justifica recurrir a Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión, sobre todo cuando existen Ministros Ordenados presentes en la celebración ya sean Vicarios, Concelebrantes, Diáconos Transitorios, etc. El hacerlo se considera un abuso litúrgico, si bien no dentro de los más graves, sí es algo que definitivamente debe ser evitado (cfr. R.S., 158). También es importante recordar que en el criterio de la iglesia los Ministerios otorgados a Laicos no deben ser considerados como una auténtica promoción del laicado (cfr. E.M. art. 4 §§ 1, a; art. 2 §§ 3-4) por lo cual en estricto sentido no aplicaría el principio de doble efecto en el cual la intención no sería cometer un abuso litúrgico sino promover los ministerios laicales, pero obviamente esto queda a consideración de cada párroco y del Ordinario su correcta aplicación.
En nuestra Diócesis son instituidos laicos al tenor del Derecho (CIC. 230, 910. M.Q.) En los siguientes ministerios: Ministro Extraordinario de la Sagrada Comunión, Ministro de la Palabra (El cual también tiene carácter de extraordinario cfr. CIC. 759, 766. R.S. 161) y el Ministro de la Caridad.
Como podemos apreciar el Acolitado como tal no se encuentra dentro de éstos pero sigue siendo un ministerio que se otorga a los candidatos al Orden Sagrado antes de recibir el Diaconado por lo cual sus funciones propias dentro de una parroquia pueden ser realizadas según las necesidades de cada comunidad por Ministros Instituidos ya sean Extraordinarios de la Sagrada Comunión, Ministros de la Palabra o por otros Ministros Reconocidos (No instituidos) como los Monaguillos (cfr. RS, 47). De aquí que podamos identificar plenamente la diferencia entre Monaguillo y Acólito los cuales a lo largo de la tradición de la iglesia, si bien han cumplido funciones similares, no son en estricto sentido iguales en virtud de la institución que reciben los Acólitos y que anteriormente se encontraba considerada como una orden menor.
En la iglesia Mexicana la clasificación propuesta de los Ministerios Laicales, ya sean instituidos o reconocidos, según la naturaleza de sus funciones y su campo de servicio es la siguiente:
• Ministerios de la Liturgia.- Los ejercidos entorno al culto y la celebración de la fe:
o Lectores.- Pueden ser propiamente: Ministerio del Lectorado, Ministros de la Palabra Instituidos o los fieles laicos en virtud de su bautismo.
o Acólitos o servidores del altar.- Pueden ser propiamente: Acólitos Instituidos, Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión o Monaguillos.
o Animadores del canto.- Pueden ser propiamente: Salmista, Cantor, Director de Coro, Organista, Músico Litúrgico, Coro, Estudiantina, etc.
o Ministros Extraordinarios de la Sagrada Comunión.- En virtud de que el viático y la comunión fuera de la misa se considera como componente de la Sagrada Liturgia y parte del Sacramento de la Eucaristía, más allá de que algunos presbíteros consideren que el viático ha caído en desuso porque “que ya no se usa” sigue teniendo una gran vigencia e importancia ya que es considerado el último Sacramento del Cristiano antes de la muerte física (cfr. CEC. 1524-1525).
Continuará…

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